Impresionante puesta en escena! Si alguien ha visto algo mejor que me lo haga saber...
viernes, 26 de diciembre de 2008
The Killers, actuación en EMA 08
martes, 23 de diciembre de 2008
El círculo sin fin

¿Se romperá algún día este círculo? Yo no lo creo mientras los responsables de crear el círculo estén a gusto dentro de él... además, si se rompe van los estados y sueltan pasta para que todo vuelva a la "normalidad"
Felices fiestas!!!!
sábado, 6 de diciembre de 2008
Musika II
Videoclip de la canción "extrema pobreza" de IVAN FERREIRO. Gran concierto el pasado día 4 en el teatro Calderón de Madrid.
El gran PEPE BAO tocando el bajo... posiblemente el mejor bajista español... Impresionante!
sábado, 22 de noviembre de 2008
Declaración de los Derechos Humanos
Llevo un tiempo preguntándome porqué si desde hace tiempo (1948) tenemos escrita y definida la Declaración Universal de los Derechos Humanos no se llega a cumplir por la mayoría de los países, es como si hubiera sido una obra de buena fe que se quedó en el cajón del olvido de los países ricos (los países pobres, por no tener, no tienen ni cajón del olvido)
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
"Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos"
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
"Artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos"
[...]
Me sorpende lo claro y conciso de los artículos, no dejan lugar a dudas, no caben malas interpretaciones, sin dobles sentidos ni posibilidad de saltarse el artículo... pues bien, ¿cuántos países del mundo los cumplen?
¿En qué momento nuestras sociedad empezó a superponer valores creados por nosotros mismos a los valores naturales que se citan en éstos artículos?¿Cuándo empezaron a prevalecer las nacionalidades y el dinero sobre la dignidad y el respeto?
Pero todo este pasotismo institucional es legítimo, si, dado que la declaración de los derechos humanos es un escrito no vinculante ni de obligado cumplimiento, es decir, la gran mayoría de los países mundiales firman esta declaración de buenas intenciones pero no se ven obligados a cumplirla... ¿alguién entiende algo? Sincéramente empiezo a pensar que la Carta se hizo únicamente para ser colgada en la sede de las Naciones Unidas.
jueves, 6 de noviembre de 2008
De Menchú a El Ejido
Hay algunas histórias que a pesar de estar localizadas en sitios concretos y protagonizadas por personas con nombres y apellidos se repiten en diferentes lugares y épocas de una manera casi exacta. Un ejemplo de esto es el artículo que escribe Eva (gran periodista y mejor amiga) sombre las similitudes de la situación de los indígenas en América Latina hace 25 años y la actual situación de los inmigrantes ilegales en Almería.
En septiembre de 1983, hace 25 años, la guatemalteca más popular de la historia, Rigoberta Menchú escribió, con la ayuda de una periodista, un libro contando su historia que es la de los abusos contra los indígenas en toda América Latina. De su infancia, Menchú relata cómo trabajaban en la finca bajo las órdenes de un caporal que, aunque indígena, había adoptado las costumbres de la explotación que los ladinos (no indígenas) aplicaban a su misma gente. De esta época decía Menchú: “una galera es una casa, un ranchito donde nos meten a todos los trabajadores. Digo galera pues sólo tiene techo de hojas de palma, hojas de plátano de la finca. Pero no tiene paredes, sino que es abierta. Allí viven los trabajadores, junto con sus animales: los perros, los gatos, todo lo que llevan del altiplano. Y es un lugar donde no hay límite, pues nos meten en cualquier lugar y nos dormimos con cualquier gente; así es en las costas”.
25 años después yo leía ese libro titulado ‘Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia’; y quizá ese título no fuese gratuito, pues sólo ya las primeras páginas me resultaron familiares, como si las hubiese leído en alguna parte y, entonces, me acordé. El siguiente párrafo es de un reportaje de El País Semanal titulado Regreso a El Ejido, la ciudad almeriense en la que cientos, miles de inmigrantes van a trabajar a las vastas extensiones cubiertas por invernaderos que transformaron el panorama agrícola y económico de esta zona yerma en los 70. La fecha del reportaje: octubre de 2008. 25 años después de que Menchú escribiese aquello, un periodista, como entonces, escribía esto:
“Emergen entre los invernaderos grupos de chabolas; viejos cortijos de la colonización y ruinas de casetas de peones en los que se detecta que vive gente por la ropa tendida. En el corazón de plástico, los caminos comienzan a poblarse de subsaharianos pedaleando pacientemente y magrebís cargados de garrafas que recorren kilómetros en soledad en busca de agua. En las balsas estancadas para el regadío figura pintado con brocha gorda: "Prohibido bañarse". En cruces y glorietas sin nombre, muchos jornaleros esperan que alguien les contrate sentados en el bordillo. Así un día y otro. No hay un policía en el horizonte”.
A mi me dio un escalofrío pues el artículo parecía continuar la historia de Menchú. Y, rescatando otro párrafo del libro, el de 1983, la guatemaltaca parecía estar hablando de El Ejido: “No hay letrinas, no hay inodoro en la finca. Entonces había un lugarcito donde hay muchos montes, y allí se iba toda la gente. Y vivíamos como 400 personas. Toda la gente se iba al mismo monte, de modo que era la letrina, el baño de toda esa gente. Y había muchas moscas encima de toda la suciedad que hay ahí. Había una sola pila en la galera donde vivíamos, y esa pila no alcanzaba ni siquiera para lavarnos las manos. Entonces había pozos de agua, más lejos, un poco retirados. (...) Entonces teníamos también que viajar hasta los pozos para tomar agua, para sacar las botellas de agua para llevar al corte de café”.
No dejaba de encontrar similitudes entre estas historias paralelas, lejanas en el tiempo y, sin embargo, cercanas. Y de nuevo les transcribo parte del artículo sobre El Ejido, pues bien podría sustituirse donde dice almeriense por, por ejemplo, Chichicastenango, sin que cambiasen las realidades de ambos lugares:
“La mayor crítica que se pueda hacer a los habitantes del poniente almeriense es haber mantenido a los inmigrantes al margen de los beneficios de la agricultura del plástico. Todos los vecinos han progresado en estos 30 años; no así los trabajadores extranjeros. Un ejemplo, Nureazddine, que llegó a Almería como marroquí hace 20 años; ya es español. Y para demostrarlo no deja de manosear el DNI durante la entrevista. Puede votar, pero sigue trabajando como jornalero en los invernaderos por 800 euros al mes. Él no ha avanzado un centímetro. Está donde estaba. Tiene tres hijos. Roza los 60. Su mujer, marroquí, no consigue los papeles. Viven en un desvencijado cortijillo a las afueras de Vícar por el que paga una hipoteca de 530 euros. Su aspecto es el de un mendigo. Es español. No entiende nada”.
Y de nuevo vuelta al libro, al de la vida de Rigoberta Menchú, ya por última vez, para cerrar esta historia nueva que hemos creado en cursiva, y que, por desgracia, no tiene fecha. Dice así:
“El caporal es el que manda; por ejemplo, cuando uno se descansa un rato en el trabajo. El caporal llega inmediatamente a insultar: trabajen, que para eso se les paga. Castigan también si la gente no se apura, porque muchas veces trabajamos por tareas y muchas veces trabajamos por días. (...) Otras veces se paga por lo que se recoge. Las dos cosas da igual porque muchas veces trabajamos más cuando es por día porque el caporal está encima de nosotros sin descansar. (...) Los niños llevan el mismo vaso y el mismo plato que los padres, o sea, no llevan doble cuando no ganan los niños. (...) En la cantina que tiene el terrateniente venden toda clase de guaro (...) pero lo sacan porque los de la cantina no reciben dinero en el momento sino que sólo apuntan lo que se llevó . (...) Nos descuentan de todo. De modo que tenemos que entregar el dinero para pagar nuestra deuda. Recuerdo muy bien que mi padre, ante la desesperación que tenían, y mi madre, ante la desesperación, se iban a la cantina”.
Es quizá el tiempo, la distancia y los mundos que separan en esta historia a indígenas de magrebís, o a caporales ladinos de agricultores almerienses lo que ejemplifica la condena de la humanidad. Por cuanto tienen en común; por cuanto en realidad, no cambia nunca.
viernes, 31 de octubre de 2008
Eduardito
Os dejo el escrito íntegro de Miguel, trabajador de una ONGD que acaba de venir de Perú y Nicaragua y trae una historia que puede remover alguna conciencia, la de alguien que por un momento se digne a dejar de pensar en la crisis, en lo que baja la bolsa, la hipoteca y por unos intantes piense en que otras personas en el mundo mueren hambre, pasan penurias y nunca podrán tener las facilidades que nosotr@s tenemos.
"Buenas compis. Bueno, algunos ya me habeis oído hablar en alguna ocasión de Eduardito, otros, no teneis ni idea de quién es este niño, yo, de todas formas, voy a contaros su historia, su breve (sólo tiene dos años y medio) pero intensa historia, que es la historia de millones de niños en NUESTRO mundo.
Eduardo nació hace dos años en una comunidad en el altiplano del norte de Perú, en una casa que, como todas las casas de esta zona, no dispone ni de luz ni de agua ni de la más mínima infraestructura de cualquier índole. Eduardo tiene papá, mamá, una hermanita de cinco años y un hermano unos meses menor que él.
A finales de verano un equipo de SOLCODE, ong peruana socia nuestra, subió a la comunidad de Eduardo a empezar la identificación para iniciar un futuro proyecto de cooperación (en esta zona estamos trabajando hace ya cinco años). Cuando entraron en casa de Eduardo vieron a un niño raquítico que se dejaba alimentar con granos de arroz hervido por su hermana de cinco años, su madre, algo menos delgada, yacía tendida amamantando a su hermano pequeño, algo más rollizo. Eduardo pesaba cuatro quilos, tenía la cara desfigurada por el hambre, y los pies granates de sangre medio coagulada porque su corazón ya no tenía fuerzas para hacerla circular y unos ojos grandísimos que abría casi sin pestañear como si supieran que ya pronto no servirían para nada. Eduardo nació sietemesino y simplemente tuvo la mala suerte de que su hermanito nació unos meses despues que él. En casa no había comida y su mamá sólo tenía leche para uno. Los padres eligieron al más fuerte y ese no era Eduardo.
Fernando, presidente de solcode, se enteró al día siguiente y ese mismo día subío a las montañas donde Eduardo moría. Cuando Fer cogió al niño, éste se le abrazó fuerte, sabedor de que era su última oportunidad de vivir; ya no le soltó.
Yo fui a verle al horfanato donde ahora está y desde que que le vi no paró de sonreir. Eduardo vive feliz.
Esta historia parece extraordinaria pero no lo es si exceptuamos el final. En el mundo hay millones de Eduardos y millones de padres que se ven obligados a elegir (yo os aseguro que es una decisión valiente, aunque entiendo que la mayoría no lo entendais así, pero la experiencia les asegura que es la decisión correcta, probablemente ellos son producto de otra decisón).
Probablemente Eduardo saldrá adelante con el apoyo económico de muchos de nosotros, y emigrará en busca de una vida mejor. Probablemente cuando llege al primer mundo se topará con alguien que le mirará con desprecio o incluso le vea como una amenaza de su trabajo o de la correcta educación de sus hijos. Si os pasa esto, acordaros de Eduardo, acordaros que el hambre duele mucho (dicen, que quizá sea ese el problema, que no lo hemos sufrido) y tenderle la mano, no seais unos hijos de puta mal nacidos. Os adjunto unas fotos de Eduardo. La última es cuando yo le conocí.
Salud a todos y a todas"
Miguel
Muchas gracias por todo Vanesa ;)
sábado, 25 de octubre de 2008
La importancia de hoy
Siempre estamos pensando en lo felices que seremos cuando ocurra "esa cosa" tan esperada, llegue una fecha o cambiemos de trabajo, o se nos llena la boca de decir las maravillas que vivimos en el pasado. Ámbas cosas no son malas siempre y cuando no olvidemos la importancia del "HOY", de la realidad más inmediata, de lo que estamos haciendo en este momento o lo que haremos en unos instantes. Ya lo dijo Benedetti en uno de sus poemas... existen ayeres, existen mañanas pero nunca existen hoyes.
Esta canción de Deluxe "Ver en la oscuridad" habla de este tema:
"Siempre, siempre buscando fotos del mañana que acabarás olvidando por ser de ayer...
...morir es aprender a esperar, y vivir, vivir es aprender a ver en la oscuridad"
miércoles, 22 de octubre de 2008
Vetusta Morla
Muchos de vosotros ya conocéis a Vetusta Morla, un grupo madrileño con un sonido muy característico, difícil que a uno no lo guste.
Tocan el día 28 de Octubre en la sala La Riviera (Madrid), allí nos vemos... [Gracias por la información Marta]
Os dejo al videoclip de la canción "Sálvese quien pueda":
"Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera... hay tanto idiota ahí fuera.
Puede ser que haga de la rabia mi flor, y con ella mi bandera... sálvese quien pueda!"
martes, 21 de octubre de 2008
La crisis "blasfema"
Totalmente de acuerdo con este artículo de Alberto Eisman… lo que ahora es algo necesario como las nacionalizaciones de empresas y el intervencionismo de los estados en los mercados hace unos meses eran políticas dictatoriales (vease las nacionalizaciones de LatinoAmérica)… lo que suponía demasiado dinero a los estados para gastarlo en educación, acciones sociales, políticas contra el hambre, ¿ahora es un dinero necesario para restablecer la confianza de los inversores? ¿Para la confianza de los ricos hay dinero y para la comida de los pobres no?... en fin, esto nos pasa por acatar este sistema, el capitalismo, que nos convierte a todos en cazadores y cazados…
"Los titulares de estos días sobre la crisis rozan el tono apocalíptico y los desplomes de las bolsas parece como si fueran resortes que nos quitan el suelo debajo de nuestros pies, cuando la realidad, la pura realidad es otra.
Un admirado columnista lo ha llamado ‘crisis de idolatría', cuando al final se reconoce que se han puesto todos los huevos en la cesta del capital y de la codicia a él asociada y cuando se ha construido y justificado un orden económico teóricamente regido por el mercado, pero que a la postre dependen de la bondad del Estado -al cual siempre denigran por su afán intervencionista y su obstruccionismo- para que venga a arreglar los platos rotos de la burbuja en la que se ha vivido todos estos años.
Los mismos que en ciertos países se rasgan las vestiduras porque el Estado está demasiado comprometido en "ayudar a los pobres" a través de seguros sociales, cobertura sanitaria y otras acciones "onerosas" para las arcas de la administración miran ahora para el otro lado cuando papá-estado concede 700.000 millones de dólares para sanear los créditos y la liquidez. ¿Dónde están ahora los gurús del libre mercado? En estos días hay personalidades financieras que se están desgañitando pidiendo la intervención estatal... O sea que hacer que el Estado intervenga para defender a los pobres, a los trabajadores afectados de precariedad y a las personas con más necesidades vitales es un lastre y un freno al crecimiento económico... pero si es para sanear "los mercados"... hombre, eso sí que es aceptable. Pues si el mercado es y debe ser libre --y esto es uno de los dogmas que se han proclamado a diestro y siniestro--, pues que se sane a sí mismo dentro de su libertad ¿no? ¿O la libertad del mercado es sólo para cuando las cosas van bien?
No sé, como les digo yo soy un burdo trabajador de a pie que ve día a día una realidad muy diferente de la de los niveles del Dow Jones, el IBEX o el DAX ... para mila crisis comienza no cuando hay un 9% de pérdidas en tal o cual bolsa, sino cuando veo que en los kioskos populares de bebidas y de alimentos de primera necesidad de África se comienza a vender pan de molde por rebanadas, simplemente porque una familia trabajadora no puede permitirse el comprar el pan completo que valía 0'25 euros y que de pronto ha alcanzado un precio de casi el doble.
Esa es la verdadera crisis, no la de aquellos que han puesto el dinero que les sobra en los valores bursátiles o en especulaciones de terrenos o construcciones, la de aquella multitud que no tiene ni idea cómo funciona una bolsa, los que no llegan a fin de mes porque los salarios se estancan o son de por sí escandalosos de puro bajo o los de aquellos que no pueden permitirse el lujo de caer enfermos porque no hay dinero con que pagar las medicinas. Lo que es apocalíptico es que haya gente que se desloma trabajando y sigan sobreviviendo con menos de un dólar al día... porque esos, aparentemente, no necesitan ni necesitarán nunca un paquete de medidas con una buena ristra de ceros que mitigue su postración.
En el año 2000 se acordaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), esos niveles mínimos de desarrollo y de servicios básicos a los cuales más de 180 países se comprometieron llegar antes del 2015. Lo que se necesitaba para alcanzar estos valores hasta el año 2015 para todos los países que necesitan alcanzarlos son unos 72.000 millones anuales... pero lógicamente no había voluntad política de poner todo ese dinero sobre la mesa, aunque fuera una fracción de esa cantidad astronómica de 700.000 millones que de la manera más chulesca el gobierno más poderoso del mundo ha puesto a los pies de Wall Street para que siga funcionando y no le falte "confianza".
Las muertes de millones de niños por la falta de acceso a agua potable o debido a la malaria no mueven los corazones financieros tantos como unos puntos porcentuales en el Dow Jones. Así de prosaica y de jodida es la realidad de nuestro mundo.
Por otro lado, creo que de todo esto se sacará algo bueno. Durante años, los profetas del este orden económico imperante han estado predicando que no había otra alternativa en África que la liberalización (asimétrica, claro está) de los mercados (y eso suponía bajos costos sociales, ninguna protección laboral, horarios laborales abusivos, etcétera). Un sistema basado en la especulación, la burbuja inmobiliaria y el beneficio desenfrenado amenaza ruina y los dogmas que nadie se atrevía a cuestionar de pronto se ven profundamente soliviantados y zaheridos por una crisis blasfema que hiere al dios mercado y que amenaza la estabilidad de fundamentos hasta ahora sólidos e impepinables.
Y es que, aunque cueste un gran esfuerzo, a veces lo mejor es cambiar los fundamentos cuando estos están henchidos de miseria y podredumbre."
[Alberto Eisman]
lunes, 20 de octubre de 2008
The Killers - Human
Muse - Feeling Good
Nuevo single adelanto del próximo álbum de The Killers... promete ;)
Discover The Killers!
Y un clásico con el que poderte relajar o exaltar a partes iguales dependiendo de tu estado de ánimo...
Discover Muse!
Los nadies
Para inaugurar voy a poner un texto que desgraciadamente no se queda anticuado con el paso de los años, cada vez hay más "nadies" y parece ser que quien puede y debe solucionarlo no tiene voluntad de hacerlo:
"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies,
que cuestan menos que la bala que los mata."
[Eduardo Galeano]
Versión hecha canción por La Gran Orquesta Republicana:
Discover La Gran Orquesta Republicana!
