domingo, 24 de julio de 2011

Playlist Canciones de Cuna

Hoy he dejado cerrada la playlist que vamos a poner a Alma los primeros meses de vida (por si hay algún despistado "Alma" es mi hija).

Digo los primeros meses porque en cuanto tenga un poco de oído musical y pueda disfrutar de melodías más complejas volveremos a la música "normal" y dejaremos los politonos para otros peques...

Son canciones muy conocidas de grupos como Queen, Beatles, Bob Marley, The Cure, Pearl Jam, etc adaptadas a "politono" para que los bebés puedan empezar a escuchar ritmos básicos ya que la música compleja tal y como nosotros la conocemos no la pueden asimilar como nosotros.

Os dejo la lista por si tenéis peques en casa o cerca y queréis ponérselas.

Por experiencia propia he de decir que les relaja mucho y se hace mucho más llevadero el intentar dormirles.

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viernes, 4 de febrero de 2011

‘Desbordamiento de Val del Omar’, por Eva Sáez

Os dejo una reseña de mi gran amiga (y mejor persona) Eva. Una crack en todos los sentidos. Si tenéis oportunidad id a ver la exposición en cuestión porque es impresionante, solo ver los inventos que allí se exponen merecen la visita (el mezclador de 8 pistas artesano es digno de ser visto).

Recordad: Museo Reina Sofía (Madrid) hasta el 28 de Febrero.

http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/actuales/val-del-omar.html




"José Val del Omar es una de las figuras españolas de culto menos conocidas, coetáneo de la generación del 27 de la que sí han trascendido nombres como los de Lorca o Buñuel. De la mano de mi amigo Víctor Berlín, me adentro en el mundo de este poeta, visionario, cineasta e inventor que es José Val del Omar, a través de la exposición del museo Reina Sofía titulada ‘desbordamiento de Val del Omar’.

Es importante comenzar la exposición por el principio, aunque parezca una obviedad, pues la arquitectura del museo lanza al espectador directo al final de la exposición, lo que puede ser un error garrafal.



Hay que empezar por su participación en las Misiones Pedagógicas de la República, consistentes en acercar la cultura a los pueblos de la geografía española, de las que Val del Omar recogió fotografías y vídeos. Lo que más nos gustó eran las imágenes que tomaba del público y en las que aparecían todos extasiados ante las proyecciones cinematográficas. Había que vender el éxito de las misiones, aunque con esas imágenes el granadino parece ya servir más a la poesía que a la propaganda. También se puede ver en esta primera parte un vídeo en el que relatan el triunfo de las misiones, a pesar de las visicitudes falseadas que, según muestran las imágenes, implica llevar la cultura a pueblos recónditos. Y esa bandera comunista sobre la que Víctor me llamó la atención, ondeando entre la multitud agradecida.

La exposición continúa y, se acrecienta esa faceta de inventor en Val del Omar. Se muestra también parte de su trabajo para el régimen franquista, en lo que él mismo define como una época de ‘exilio interior’. Entre otros inventos, fue el autor del sonido diafónico y la táctilvisión. Fue un auténtico precursor de los efectos especiales en el cine, pero entendidos no como espectáculo, sino como vehículo del éxtasis místico, y creados a través de un sinfín de variedad de lentes, aparatos mecánicos, luces y ritmos. En esta parte vimos la película Fuego en Castilla, que forma parte del ‘Tríptico Elemental de España’, y que es una auténtica cinta de “espanto”, en la que pone en práctica todo lo anterior. Además, una sala recrea, con los elementos originales, el último laboratorio del genio, donde se pueden ver inventos como la truca, o una cámara que, según me chiva Víctor, todavía funciona.

Pero, sobre todo, durante el recorrido por la figura de Val del Omar va creciendo la sensación de que fue un poeta. O como él mismo se define, “un adelantado del tiempo libre”. Pura poesía cinematográfica es la que muestra en la película Aguaespejo Granadino que arranca con una declaración de principios como la que encierra la frase: “Matemáticas de Dios: quien más da, más tiene”. Dice Víctor que él, al principio de estudiar la figura de Val del Omar, pensaba que era un cineasta. “Luego descubrí que era un poeta que hacía cine”, añade. Las imágenes del agua que danza en las fuentes de la Alhambra hablan por sí solas. También lo hace una frase, con la que concluye mi visita a esta exposición que, por cierto, se puede ver hasta el 28 de febrero: “Amor, qué ciegas están las criaturas, estando tú tan abierto”. [Eva Sáez]

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